En un cotejo arduamente disputado, entrecortado, reciamente jugado y con varios expulsados, los cuadros de Bolívar y San José igualaron a un gol por bando en partido por la segunda fecha del hexagonal final de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano (LFPB).
Limberg Gutiérrez anotó para Bolívar a los 78’, e igualó Gabriel Viglianti a los 89´ mediante tiro penal.
La mayoritaria del público fue del “santo”, con relación a la hinchada local, de Bolívar, fue el marco con el que ingresaron ambos planteles al estadio de Miraflores.
El partido catalogado como uno de los “clásicos nacionales”, fue esperado por el público, considerando los antecedentes como las condiciones en que llegaban al lance.
La marca a presión sin mala intensión, el juego rápido y tratando de sorprender al rival fueron los ingredientes que le público observó y que pintaba para un gran encuentro, pero ni bien llegado a los quince minutos, ambos cuadros se quedaron con un hombre menos por expulsiones.
El primero en marcharse a las duchas fue Alejandro Bejarano por un golpe franco a Leonel Reyes, minutos más tarde, Claudio Estevez de Bolívar, corrió la misma suerte, por levantar la pierna que impactó en Rubén Aguilera. Las decisiones del árbitro principal Ever Aguilera ya tenían el recelo de los protagonistas del campo de juego y que afectó a los roles que desempeñaban.
Las complicaciones primero surgieron en San José con la expulsión de Bejarano, posición que fue copada con el esfuerzo de sus compañeros, sin que se note la ausencia del mismo y que no aprovechó Bolívar. En la “Academia”, la salida de Estevez no encontró al reemplazante ideal, pues Luis Torrico que ocupó la plaza del argentino sólo aportó al desorden táctico. El ingreso de Ignacio García por Miguel Mercado, en lugar de solucionar, fue un problema más, que después seria corregido parcialmente “la cura fue peor que la enfermedad”.
En el aspecto futbolístico, San José cuando quiso y se lo propuso, le complicó a Bolívar, pero sin llegar a definir y tratar de liquidar a una resentida estructura “celeste” que sintió la ausencia de Daner Pachi.
La lenta salida y la tardanza en la reposición del balón por parte de Hamlet Barrientos, fueron la muestra de que San José sólo pensaba en el empate y el contragolpe.
Los planteamientos similares, de cortar los pases con el anticipo, de no perder el control del mediocampo, fueron aplicados a la medida de ambos cuadros, con mucha entereza y sin dar licencias. Carmelo Angulo, Juan Matías Fischer y Limberg Gutiérrez, mostraron atisbos de buen juego, aunque sólo por momentos. En San José, Cristian Vargas y Rubén Aguilera, fueron los más peligrosos.
El segundo tiempo, no seria mejor pero al menos llegarían los goles. La inferioridad numérica afectó más a Bolívar que a su rival, Fischer ambuló sólo y lidiando ante los jugadores “santos”, Amador y Fernando Batiste.
San José demostró que está en mejores condiciones físicas que los locales, pero no supo aprovechar. Luis Torrico acrecentó los problemas para los “celestes”, cometió una falta -por atrás- y el árbitro no dubitó en mostrarle la tarjeta roja.
Limberg Gutiérrez, después de una secesión de toques con Carmelo Angulo, sacó un tiro bajo de zurda para el 1-0, el gol fue celebrado tanto que parecía ser el definitivo.
Luis Palacios, quien reclamó airadamente recibió la tarjeta roja, dejando a San José con nueve jugadores.
La espectacular atajada de Mauro Machado, tras un tiro libre directo sería el preámbulo de la presión del “santo” para alcanzar el empate, el cual llegó a los 43 minutos del segundo tiempo, con una veloz carrera de su mejor hombre, el colombiano Mauricio Pinilla que corrió y remató desde fuera del área y que pegó en la mano de un defensor. El juez Aguilera interpretó que la mano fue al balón y sancionó la pena máxima, que se encargaría de ejecutar Gabriel Viglianti con un tiro inatajable, para el 1-1.
San José terminó presionando en ataque y sacando un empate, mientras que Bolívar pretendía todavía de encontrar su fútbol. El pitazo final de Aguilera provocaría una serie de reclamos airados por parte de los de Bolívar, a los cuatro expulsados se sumó Limberg Gutiérrez, ante informe y determinación arbitral.
Los “santos” rescataron una unidad y Bolívar redujo su deuda a dos puntos de los tres que la FIFA le sancionó.
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