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San Lorenzo siguió su marcha triunfal en el torneo al golear a Santos en su estadio. El conjunto azulgrana pegó de entrada y amplió la diferencia en el segundo tiempo. Atlético Paranaense también gritó fuerte su victoria como visitante sobre River Plate en el estadio Monumental, y esperá la revancha más que confiado. Lanus, que venía de eliminar a Vélez, sacó un importante empate del estadio Morumbí, en su compromiso frente a Corinthians, y también quedó mejor parado pensado en el segundo partido.
San Lorenzo golea a Santos en su mejor producción del año
San Lorenzo de Almagro, un equipo habitualmente defensivo, cambió de actitud e imagen al golear a Santos por 3-0 en partido de ida de los octavos de final. Con resolución, carácter y oportunismo, el conjunto argentino liquidó al visitante desde que éste se dispuso a buscar el empate en el segundo tiempo en momentos en que el marcador favorecía al local por la mínima diferencia, lograda por Adrián González. El peruano Roberto Jiménez y Ezequiel Lavezzi marcaron la ventaja definitiva entre los 59 y los 66 minutos, que permite a la formación azulgrana, ilusionarse con el pase a los cuartos.
El equipo de Oscar Ruggeri sorprendió a Santos a los siete minutos de juego, cuando Adrián González, uno de los mejores rematadores del fútbol argentino, convirtió en gol un tiro libre lanzado desde unos 25 metros al travesaño del portero Fabio Costa. De allí en adelante el conjunto brasileño intentó por todos los medios hilvanar jugadas ofensivas que generalmente terminaron en rechaces azulgranas, cuyos jugadores, al correr más que el balón, se pasaron de revoluciones con sus ímpetus y carecieron de claridad.
Santos tuvo en Denis sobre la derecha y Wellington Paulista sobre la otra banda, las mayores opciones de ataque, aunque la falta de espacios para combinar con los que entraban al área por el medio embarulló sus posibilidades. San Lorenzo carece de jugadores creativos, que impongan pausas para crear espacios, por lo que el punta Lavezzi tuvo que retroceder exageradamente para entrar en juego y Roberto "Malingas" Jiménez, como ocurre habitualmente desde que debutó en el equipo sanlorencista, quedó aislado, casi siempre lejos de la pelota.
Santos era superior técnicamente a su rival en cuanto a lo individual, pero menos a la hora de generar peligro en el área de enfrente. El azulgrana Adrián González estuvo a punto de aumentar la ventaja local en el marcador a los 34 minutos con otro tiro libre que Fabio Costa desvió al córner con esfuerzo. Más intenso y más abierto fue el segundo tiempo. Santos se lanzó al ataque y "El Ciclón" respondió en consecuencia, con lo cual "Malingas" avisó un par de veces que estaba en condiciones de aumentar la ventaja para San Lorenzo.
Y la oportunidad llegó para el peruano a los 59 minutos, cuando Lavezzi se robó un balón, lanzó el pase largo la izquierda que dejó clavada en el piso a la defensa brasileña. Jiménez recibió libre, remató cruzado y puso el balón casi pegado al poste izquierdo del meta santista. La formación de Vanderlei Luxembuego estaba liquidada. A los 66, un pase magistral del boliviano Joaquín Botero, dejó en inmejorable posición a Lavezzi, que marcó el tercer tanto del equipo argentino desde fuera del área. San Lorenzo cuidó la ventaja y el cero en su portería hasta el final del encuentro ante un rival sorprendido y fastidiado por la noche negra que padeció en el estadio "Nuevo Gasómetro".
Atlético Paranaense fue muy efectivo ante River
Marcos Aurelio de Oliveira, de Atlético Paranaense de Brasil, celebra su gol ante River Plate de Argentina.Fue tras un contragolpe perfecto.
Foto: EFE/Leo La Valle
Atlético Paranaense venció a River Plate por 1-0 por los octavos de final de la Copa Nissan Sudamericana. Marcos Aurélio marcó el tanto de la victoria a los 26 minutos de un partido que no dominó pero en el que hizo lo suficiente para hacerse de un resultado que pondrá las cosas difíciles al conjunto argentino en el segundo capítulo de la eliminatoria.
A los jugadores del conjunto de Curitiba les costó hacerse del balón, generalmente controlado por Rubens Sambueza, el jugador más creativo de River, hasta que pasados unos 20 minutos desde el comienzo del choque y al notar que los locales carecían de equilibrio, los atropellaron con un contraataque demoledor que rompió el cero en el marcador. Denis Marques arrancó con la pelota dominada sobre la banda izquierda, dejó clavado en el piso a su marcador, lanzó un centro que descuajeringó el bloqueo de los zagueros anfitriones y Marcos Aurélio, lanzado como un misil, le dio al balón con alma y vida y puso al Paranaense en ventaja a los 26 minutos.
Las respuestas locales surgieron de inmediato, pese al contrapeso del centrocampista Marcelo Sosa, lento, impreciso y excesivamente brusco, pero después de un par de sustos provocados por el brasileño Michel, proyectado ofensivamente por delante de sus medios, se fueron atenuando. Atlético Paranaense demostraba la diferencia existente entre un equipo balanceado como que el que tiene, ilusionado y con pretensiones, y el de Passarella, alineado para la ocasión.
River creció en la segunda parte, presionó y tuvo más tiempo el balón en su poder, aunque chocó en el área brasileña con la firmeza de Danilo y João Leonardo y con sistema defensivo escalonado que redujo espacios. Paranaense se retrasó, su portero Cléber paró varios remates peligrosos de media distancia, no obstante lo cual Denis Marques se perdió el segundo tanto a los 58 con un remate desviado tras otro contraataque fulminante. Para arreglar las cosas, Passarella hizo salir al campo a los titulares Higuaín, Belluschi y Ortega y entonces el partido se jugó exclusivamente en campo brasileño, con un Paranaense expeditivo, que casi no cometió errores defensivos.
Para River no había manera de entrar al área rival y pagó caro su desinterés por la competición y el error de creer que Paranaense no era un rival de cuidado. Demasiado tarde para lágrimas.
Lanús eclipsó a Corinthians y dio un gran paso
Marinho (derecha), del Corinthians, disputa un balón con Graf (izda.), delantero de Lanús. El conjunto "granate" se llevó un empate con sabor a triunfo del Morumbí
Foto: EFE/Maurilio Cheli
Lanús logró un valioso empate en cero en su visita a Corinthians, en el estadio Morumbí, y aumentó sus esperanzas de alcanzar en su cancha, dentro de dos semanas, la clasificación para cuartos de final. Un Carlos Bossio seguro bajo los tres palos y una línea defensiva atenta y sobria, sin aspavientos, se encargó de desmontar las piezas de artillería que emplazó el Corinthians.
A pesar de terminar el partido literalmente contra la portería, Lanús no pasó apuros para sostener el resultado, y pudo sorprender con un par de jugadas, la última a siete minutos del final, en una maniobra de Maxi Velásquez, cuyo pase medido Santiago Biglieri peinó sin mucha convicción y terminó con el balón paseándose cerca a la portería.
El primer campanazo de alerta lo dio temprano la visita. A los dos minutos Rodrigo Archubi ejecutó con maestría una falta directa en sentido diagonal, que exigió lo mejor de Marcelo para contener. Rober replicó en jugada de contragolpe que Rafael Moura no supo aprovechar. Alucinante por momentos el ritmo, cansino en otros, el partido tradujo en ese orden lo que el campeón brasileño de 2005 pretendía y lo que el sexto clasificado de la Liga argentina supo plantear.
Al final del primer tiempo ambos equipos ofrecieron un partido escaso en goles, aunque de generoso despliegue físico y muy equilibrado en lo táctico, lo que terminó frustrando a los brasileños, que aspiraban a imponer rápido las condiciones. A quien menos le satisfizo el rendimiento de los jugadores fue al entrenador Emerson Leao, quien en el vestuario dio una muestra de su discurso implacable, ajustó las riendas y ordenó dos cambios: el ala César dejó su plaza a Gustavo Nery y el centrocampista de marca Paulo Almeida dio espacio a Rosinei, de mayor salida.
El choque en el vestuario llevó a la cancha a un nuevo Corinthians. Temprano Amoroso sacudió la defensa y Mauricio Romero no tuvo más recurso que derribarlo en la frontera del área. Una tarjeta amarilla para él y una oportunidad clara para Róger probar los reflejos de Carlos Bossio. El guardameta voló sin alas para desviar el balón y la sobra le cayó a Rosinei, que con mala pata despachó su oportunidad a cualquier parte. Roger también lo intentó. Pero al final la falta de puntería, el nerviosismo de los jugadores y el desespero de los hinchas jugó contra los corinthianos.