San José consiguió su tercer título de campeón del fútbol profesional boliviano de su historia. Lo hizo con un gran repunte y tras clasificar difícilmente al hexagonal final del torneo Clausura 2007, denominado “Max Ramírez”, donde el entrenador Marcos Ferrufino impuso un estilo: sacrificio, solidaridad y buen gusto por el juego.
El colorido de la hinchada de San José, en las tribunas de los escenarios donde quiera que jugó fue el empuje psicológico que permitió al once “santo” cumplir grandes jornadas futboleras e históricas en su peregrinar por los escenarios de La Paz, Santa Cruz, Beni, Cochabamba y contando en casa, el famoso y mítico estadio “Jesús Bermúdez”. Semejante demostración de afecto por los miles de hinchas de la V azul en el país, al final tuvo su recompensa en el campo de juego ganando el campeonato.
Esta vez todo fue azul y blanco, banderas con la ve azulada, camisetas, vinchas, caras pintadas, las gorras de arlequín, lluvias de papeles con los colores del club, es decir una fabulosa hinchada que ingresó a las tribunas para aplaudir a los once gladiadores “santos” que tenían la misión de lograr el campeonato, quedarse con la copa y brindar una de las máximas alegrías al pueblo de Oruro, porque una vez más quedó demostrado que San José es Oruro.
Fueron jornadas futboleras como en 1955, cuando derrotó a Wilstermann y dio la vuelta olímpica en el estadio departamental. Luego en el “Félix Capriles” de Cochabamba cuando sometió a Guabirá y alcanzó su segunda estrella como campeón el año 1995 y esta última, la del miércoles 13 de diciembre, cuando con gol del brasileño-boliviano, Alex Da Rosa, le ganó a La Paz Fútbol Club, y dio la vuelta olímpica festejando el tercer título de campeón nacional de fútbol 2007.
Han pasado 18 días de aquel suceso histórico deportivo, pero en Oruro y el resto del país, así como en el exterior, continúan hablando de San José y la gran hazaña. Claro, que el tema es apasionante y seguro que hay mucho para seguir comentando, para contar las anécdotas de aquellos hinchas seguidores del cuadro “santo” que realizando sacrificios económicos, estuvieron en Beni, en Santa Cruz, en Cochabamba y en La Paz, pagando sumas elevadas por una entrada al estadio, todo para seguir al cuadro de la V azul.
Todo quedó recompensado, cuando en aquel miércoles 13 de diciembre, por fin se alcanzó la gloria, y San José se coronó campeón nacional de fútbol 2007 y levantó la Copa “Max Ramírez” en lo más alto, mientras lagrimas de emoción brotaban por los ojos de esos 35 mil aficionados que estaban en el estadio “Bermúdez” y de los miles de aficionados que vieron el partido por la televisión, porque muy temprano se agotaron las entradas y no había cabida para “un alfiler más”.
Los ojos no alcanzaban para tanto asombro. El corazón se acelera ante tanta maravilla que se había desatado improvisadamente por una institución tan querida y resultó una fiesta bien elaborada que se vivió en la plaza “10 de Febrero”, una fiesta del pueblo que se encontró con el alba del jueves 14 de diciembre, aún festejando en todo lugar. Ni duda cabe, fue la única gran alegría en 12 años que nos dio el cuadro “santo”.
Via:
La Patria